Reír es divertido

Edad recomendada: 19-22 meses

En este post os voy a proponer una actividad para que podáis realizarla con los más pequeños dentro de casa. Este divertido juego está dirigido a fomentar la risa, que es un elemento muy saludable y fácilmente contagioso 😉 y también para fomentar la creatividad e imaginación de los niños.

Cuando nos reímos contagiamos la risa al resto creando un clima positivo a nuestro alrededor. Gracias a la risa se relajan las tensiones, nos llenamos de felicidad, nos da libertad y afrontamos el estrés de una manera más eficaz. También nos sube la autoestima y fortalece la aceptación de nosotros mismos.

Material:

  • Sábana grande
  • Ganas de reír

Procedimiento:
Coge la sábana y reúne, sentados en el suelo y alrededor de ella a tu pareja, tu/s hijo/s y si hay algún amigo mejor aún. Agarrad los bordes de la sábana y comenzáis a sacudirla junto con una pequeña canción. Podéis imaginaros que viene una Ola del mar:

“Qué viene una ola grande” (mientras subís la sábana)
“Qué viene una ola pequeñita” (mientras bajáis la sábana)
“Ya se va la ola… ¡adiós!” (permanecéis quietos con la sábana bajada y tocando el suelo)

También podéis imaginaros que viene un elefante y una hormiga:

“Qué viene un elefante” (mientras subís la sábana imaginando que pasa por debajo)
“Qué viene una hormiguita” (mientras bajáis la sábana imaginando que pase por debajo)
“Ya se va la hormiguita… ¡adiós!” (permanecéis quietos con la sábana bajada y tocando el suelo)

Cuando permanezcáis quietos con la sábana abajo esperas unos segundos mientras ríes. Verás que pronto todos te imitarán. Ahora indicas a todos: “vamos a moverla lentamente”, entonces sacudes y vuelves a cantar pero más lento. Luego más rápido y así continuamente, alternando movimientos lentos y rápidos.

Es posible que algún niño quiera cantar una canción o cambiar la letra, si es así, permitiremos a los niños fomentar su creatividad y sus ganas de participar.

Otra alternativa es cambiar los animales, pero siempre utilizando un animal grande y uno pequeño. También se puede sustituir la Ola por un avión, se puede decir que despega (subiremos la sábana) y aterriza (bajaremos la sábana). En esta actividad se puede animar a los niños a dejar fluir su creatividad y según sus gustos y preferencias podrán imaginar distintos objetos o animales.

Cuando hayáis disfrutado un rato con esta actividad y sin soltar la sábana poneros de pie, comenzar a dar vueltas como si jugarais al corro de la patata y cantad:

“¿Os gusta este juego?…¡Sí sí!
¿Cómo nos lo estamos pasando?… ¡bien bien!”

Quizás algún niño quiera sentarse sobre la sábana y así dar vueltas despacito como en un tío vivo. Si ves que les gusta, continúan riendo y pasándolo bien, puedes hacer como si los taparais con la sábana mientras vas cantando:

“Dónde están los niños, ¿dónde, dónde?
Dónde se esconden los niños, ¿dónde, dónde?”
(algunos niños quizás respondan: ¡aquí aquí!)

 

 Compartir y disfrutar de los momentos de juego es un indicador de bienestar psicológico que favorecerá una buena relación entre padres e hijos.

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