¿Cómo te sientes hoy?

Edad: +2 años
Material: cartulina blanca DinA4 (tamaño folio), lápiz y regla métrica.
Objetivos: potenciar la introspección del niño ayudándole a identificar su estado emocional y mejorar el vínculo familiar mediante el diálogo.

Colocamos la cartulina horizontalmente y con el lápiz y la regla la dividimos en cuatro partes iguales. Se trata de que el niño dibuje en cada espacio la cara de las cuatro emociones que os proponemos: sorpresa, alegría, tristeza y miedo.

Podemos colocar al niño frente al espejo para ayudarle y hacer la actividad más divertida. Una vez delante, gesticularemos las distintas emociones para así poder reconocer las expresiones de las mismas. No se trata de hacer un dibujo elaborado, lo que se pretende es reconocer los rasgos faciales que determinan la sorpresa, la alegría, la tristeza y el miedo. Podéis inspiraros en los tan conocidos “emoticonos”.

Según la edad del niño, le podemos ayudar gesticulando los dos juntos delante del espejo y también a dibujar el rostro con la emoción representada. Y si son muy pequeños, los padres podéis gesticular con ellos las cuatro emociones, dibujáis vosotros los rostros y que los niños colaboren coloreando las caras.

Si aún así, creéis que la parte del dibujo puede resultar difícil, podéis trabajar las emociones frente al espejo e imprimir las fichas que os adjunto con las expresiones a trabajar:

                                   Sorpresa    –    Miedo

   Tristeza   –   Alegría

Para la elaboración de los dibujos, podemos dedicar cada día a una emoción. También podéis ampliar el repertorio de fichas añadiendo nuevas emociones (pánico, vergüenza, enfado…).

Una vez tengáis las caras de las cuatro emociones en la cartulina coloreadas o las fichas imprimidas, se colocan en una zona visible de la casa, como por ejemplo el comedor. Llamaremos a esa zona “El rincón de las emociones”.

El objetivo principal de este rincón es que el niño dedique unos cinco minutos diarios a reflexionar sobre cómo le ha ido el día, identificar cómo se siente y compartirlo mediante el diálogo con sus familiares; es decir, que empiece a adquirir el hábito de la introspección y mejorar así su higiene emocional.

El adulto le puede sugerir en algún momento del día, que indique en la cartulina cómo se ha sentido (si en algún momento se ha enfadado, en qué momento ha sentido alegría, ha sentido tristeza, etc…) y a partir de ahí permitir que se exprese. Se trata de que comparta sus emociones, si está alegre o triste que nos explique por qué, si algo le preocupa que nos lo cuente, etc.

Espero que os guste está actividad y qué la disfrutéis en familia.

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