Claves para fomentar la autoestima en los niños (parte 2ª)

Este post es la continuación del anteriormente publicado “Claves para fomentar la autoestima en los niños”, sobre algunos consejos para que vuestros hijos mejoren la percepción que tienen de sí mismo, para que tengan más confianza y para que se conviertan en niños más felices.

Un niño con gran confianza en sí mismo (alta autoestima) tendrá mayores posibilidades de superar cualquier dificultad que se le presente. Hay que saber diferenciar entre fomentar la autoestima y lo que es la soberbia. Podríamos decir que la soberbia seria elogiar constantemente y por cualquier motivo a un niño haciéndole pensar que es perfecto en todo. La autoestima sería tener una visión positiva de sí mismo y por lo tanto quererse, pero sabiendo que no es perfecto, sino que entre sus virtudes  existen también defectos.

En esta ocasión sugerimos más claves para llevar a cabo y que permitiran a vuestros/as hijos/as aumentar su autoestima.

Claves:

11- Permite a tus hijos se equivoquen o cometan errores
12- Se cariñoso con tus hijos
13- Pasa tiempo libre con tus hijos
14- Transmite la necesidad de creer en tus sueños
15- Confía en los niños
16- Infunde hábitos saludables
17- Inculca la idea del esfuerzo
18- No presiones a los niños a que tengan éxito
19- Enseña a tus hijos a valorar a las demás personas
20- No eduques a los niños a que se sientan culpables

11- Permite a tus hijos se equivoquen o cometan errores

Un buen padre debe permitir que su hijo se equivoque de vez en cuando y si es posible de manera controlada, ya que aprenden más de los errores que de los aciertos. Cuando se equivoquen es bueno que estemos a su lado para ayudarles. Dicha equivocación no puede resultar en un daño físico o que afecte la integridad del niño. Cuando se de cuenta del error, no hemos de decir “Ves, ya te lo dije”, esa frase le puede dar la sensación que ha hecho algo mal, y no es así, sino que va aprendiendo a medida que va tomando sus propias decisiones.

Permitir al niño equivocarse le permitirá desarrollar la confianza en sí mismo. Si hace mucho frío y quiere salir a la calle en manga corta, permíteselo pero llévate un jersey para dárselo cuando lo necesite. No le recrimines, simplemente puedes ofrecerle el jersey: “¿quieres ponerte el jersey que he cogido? Parece que hace más frío…” De este modo no se dañara su autoestima y entenderá que tiene derecho a equivocarse.

No permitir a los niños equivocarse es enseñarle una situación que no es real. Es mejor permitirles que se equivoquen (dentro de unos límites) para que puedan aprender de los errores y asimilarlo como algo natural.

12- Se cariñoso con tus hijos

Los padres cariñosos y afectuosos con sus hijos tendrán más posibilidades de ganarse su confianza, que no actuando de manera fría o violenta. Para generar un vínculo afectivo lo mejor es demostrar afecto y cariño por las personas que más quieres. No sientas vergüenza cuando le digas al niño lo mucho que le quieres, o al dar abrazos y besos. Estos gestos harán sentir a tu hijo querido, le enseñará a ver que no está solo y que puede contar contigo para lo que necesite.

Si tu hijo mete un gol en un partido de fútbol de la escuela, querrá sentir el halago de un abrazo tuyo. Pero si falla un penalti y por ello pierde el partido aún necesitará mucho más ese abrazo tuyo.

13- Pasa tiempo libre con tus hijos

En nuestra sociedad y por lo general, el trabajo suele llevarse casi todas las horas del día, con lo que encontrar momentos para compartir con tus hijos suele ser complicado. Sin embargo, esto debería ser una prioridad para que tu hijo consiga tener una alta autoestima. No esperes a tener tiempo, búscalo!!. Jugar juntos, leer un cuento, dar un paseo por el parque o ir al cine, dará al niño la confianza de saber que es una persona importante para ti y sentirá que lo valoras en el momento que regalas parte de tu tiempo para pasarlo con él.

14- Transmite la necesidad de creer en tus sueños

Nadie mejor que tu conoce a tus hijos, por eso debes inculcarle la necesidad de creer en algo. Los niños que tienen y persiguen sus sueños gozarán de motivación extra. Si el niño sabe que puede conseguir lo que se proponga, lo estarás educando con una buena confianza en sí mismo y con una alta autoestima.

Para inspirar al niño, puedes leer historias que despierten curiosidad o sobre temas desconocidos y nuevos para él. Hazle saber también, que de aquello que se proponga no siempre lo conseguirá, pero que vale la pena hacer el esfuerzo, porque si no lo intenta seguro que nunca lo conseguirá.

15- Confía en los niños

Ten confianza en tus hijos. Si desconfías de ellos, les transmitirás esa misma sensación de inseguridad hacía ellos y si nota que la persona más importante en su vida y su punto de referencia no confía en ellos, difícilmente ellos van a poder confiar en sí mismos.

Los niños aprenden de los padres. Por eso es tan importante lo que les decimos verbalmente y la actitud que tomamos hacía ellos y que debería ir en consonancia con lo que predicamos. Les hemos de guiar en las tareas, para que puedan aprender y equivocarse ellos solos. Igual que decíamos lo importante que es que cometan errores por si solos, esa misma actitud la utilizaremos para indicarles la manera para resolver los problemas por ellos mismos. La confianza en sí mismos es básica para poder construir su propia autoestima. Si les das confianza, sentirán que no están solos y afrontarán las situaciones de la vida cotidiana con más seguridad.

16- Infunde hábitos saludables

Una de las formas para que tu hijo goce de buena salud, es proporcionarle una alimentación equilibrada, nutritiva y promover que sea activo. Esta alimentación consistiría en comer mucha fruta, verduras y disminuir el consumo de azúcares y grasas. Los problemas de alimentación en general suelen resumirse en lo que denominamos comida basura, como bebidas refrescantes que contienen grandes cantidades de azúcar (¿Sabíais que cada lata de los refrescos contienen el equivalente en azúcar a dos sobres de azúcar?) y alimentos con exceso de grasa. Hay que inculcarle la importancia de comer sano y de los beneficios que supone para la salud, de esta manera sentarás las bases para que tu hijo sea un niño más saludable. También hemos de explicarle al niño la importancia de hacer ejercicio físico, ya que los beneficios son muchísimos (estarán más tranquilos, estarán más contentos, se sentirán mejor físicamente y mentalmente, se sentirán mejor con su aspecto físico, se cansaran menos, estarán más ágiles,…)

Aquellos hábitos que se practican desde pequeño, tienen mucha más probabilidad de mantenerse y perdurar en el tiempo.

17- Inculca la idea del esfuerzo

Es importante inculcar a los niños la idea del esfuerzo. Un niño necesita saber que para que las cosas le salgan bien, o para mejorar, deberá esforzarse ya que por sí solas no ocurren. Que interiorice está idea es muy importante porque le acompañará durante toda su etapa y le permitirá superar y seguir adelante en momentos complicados.

Enséñale que la repetición de sus actos conduce a la mejora y que la búsqueda de la perfección se consigue con la práctica. Explícale que un primer intento puede no ser recompensado, pero que con un segundo o tercer intento, los resultados pueden ser más positivos.

18- No presiones a los niños a que tengan éxito

Los padres y las madres no debemos presionar a los hijos para que sean mejores y que siempre tengan éxito. Si lo hacemos estaremos sentando las bases para que los hijos se sientan inseguros y con falta de confianza. La función de los padres debería ser, la de darles el valor a los hijos para que puedan afrontar las tareas con mayor comodidad y seguridad. Todos los niños quieren recibir signos de aprobación y motivación de sus padres, por eso es bueno usar frases como: “creo en ti”, “sigue adelante”, “tú eres capaz” o “tú puedes”. Pero no le exijas en aquellas situaciones que no sean de su agrado. Dale el mismo valor cuando alcance el 100% de un objetivo, cuando alcance el 50% o aunque alcance el 20%.

Sonríele cuando intenta comer solo aunque le caiga la comida del cubierto. Anímale la primera vez que se suba a una bicicleta de dos ruedas, aunque le cueste mantenerse en pie, dale un abrazo si en un examen saca un 8 aunque se haya esforzado tanto como para obtener un 10.

Y recuerda no pretender que tus hijos sean los mejores, ya que de esta manera solo conseguiremos que se sientan presionados y que se sientan frustrados cuando no alcancen su objetivo.

19- Enseña a tus hijos a valorar a las demás personas

Háblale a tu hija de los beneficios de ser una persona sociable. Tener un grupo de amigos le hará sentirse bien, porque podrá compartir juegos, tareas, momento agradables,…

Si la niña es sociable mejorará su autoestima y tendrá una actitud más positiva en sus relaciones interpersonales. Valorar a las personas significa respetarlas y es el inicio para fomentar las relaciones de grupo. Recuerda que tu hija copiara la actitud que tú demuestres con las personas de tu entorno más cercano. Enséñale a tu hija las tres palabras básicas de una buena convivencia: Por favor, gracias y perdón. Si tu hija se familiariza y utiliza estas tres palabras, será una niña con valores y por lo tanto valorada. Una persona que respeta al prójimo siempre será mejor aceptada socialmente que otra que no valore a los demás.

20- No eduques a los niños a que se sientan culpables

Si una madre la mayor parte del tiempo se encarga de resaltar los errores de su hija, fomentara una niña insegura de sí misma y con sentimiento de culpa. El sentimiento de culpa es uno de los factores más indeseados que un niño puede tener, ya que afecta directamente a su amor propio y a su autoestima. Por norma general, parece más fácil destacar los errores en un niño y pasar por alto sus logros, así que tendremos que hacer más hincapié en destacar los logros. Por ejemplo; al llegar tu pareja del trabajo, podrías decirle: “Mira, ha recogido sus juguetes sola”

Esa frase será valorada positivamente por tu hija y se sentirá importante para ti. Si la niña quiere decirte algo, haz una pausa en aquello que tengas entre manos y escúchala con atención. Comparte lo que te explique, acepta sus emociones, no la juzgues y valida sus sentimientos.

De esta manera tu hija no se sentirá culpable, estarás aumentando la confianza que ella tiene en sí misma, y esto le permitirá sentirse cada vez más cómoda y segura para expresarse con libertad. Cuando estés cansada recuerda que tu hija no tiene la culpa, por lo que deberás hacer un esfuerzo.

 

Deja un comentario