Actividad en Roda de Barà

El pasado lunes 30 de julio, Dtallers realizó dos actividades en Roda de Barà (Tarragona), a los niños de la escuela de verano que organiza el colegio “El Cucurull”. Se formaron dos grupos de niños de entre 6 y 7 años, siendo cada grupo de unos 12 niños aproximadamente.

La acogida de los niños fue muy buena ya que escuchaban atentos las instrucciones del taller, en todo momento se implicaron en las actividades y fueron muy participativos.

El tema a tratar en ambas sesiones fue el de la autoestima. Mantener una autoestima adecuada es esencial para cualquier persona, pero mucho más en los niños, ya que es un pilar importantísimo para permitir un correcto desarrollo evolutivo y conseguir su desarrollo personal.

Al empezar ambas sesiones pregunté si alguien sabía lo qué era la autoestima, pero ningún niño supo responder y al finalizar una de las sesiones y volver a preguntar a los niños qué significaba la autoestima, fue muy gratificante escuchar a Marc de 6 años responder que era “Quererse”. Lo que indicaba que el principal objetivo del taller se había cumplido.

Cada sesión se dividía en dos partes, una individual y una en grupo. Para realizar la primera parte, cada niño tenía que descubrir quién se ocultaba dentro de una misteriosa caja.

Para ello les sugerí algunas pistas, como por ejemplo: la persona que está dentro es muy importante, se quiere mucho, tiene muchos amigos, sabe hacer muchas cosas y es muy muy muy especial.

La segunda parte consistió en realizar un dibujo sobre aquello que los niños consideraban que era importante para ellos y que hacían muy bien. Este dibujo luego lo tenían que compartir con sus padres y explicarles su significado.

Algunos niños dibujaron como ayudaban a su mamá a recoger el lavaplatos, otros cómo ayudaban a sus padres a hacer la cama y la mayoría dibujaron a su familia incluso con sus mascotas, lo que indicaba la importancia que tiene la familia para ellos.

Los niños se divertían realizando estas actividades mientras disfrutaban y reflexionaban. Esto les permitió ir tomando más consciencia sobre ellos; sobre su autoestima, sobre sus capacidades, sobre sus seres queridos, sus amigos, sus relaciones con los demás, etc… y mejorar así sus propias habilidades y la relación con los otros.

Sin lugar a duda, el momento más bonito del taller fue ver el rostro de los pequeños al abrir la caja y descubrir a esa persona tan especial; todos se mostraban sorprendidos y a la mayoría de ellos les provocaba una tímida sonrisa, mientras su cara radiaba felicidad.

 

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